lunes, 20 de julio de 2026

El alivio y la lucha

 El alivio y la lucha. 

¿Qué es más hermoso que el silencio? Recuerdo de pequeño solo relajarme por las noches, cuando todos dormían, y yo me mantenía en pie para escuchar ese simple, bello y fugaz sonido del silencio.

En aquellas sombrías noches donde los niños de mi edad tenían miedo, para mí, era un alivio. El alivio de un niño que vomitaba por las mañanas al ir al colegio por pánico, el alivio de un niño que se encerraba en su habitación, la cual convertía en burbuja para sentirse mejor.

El alivio de un niño que aunque lo vejaran en el colegio y sufriera seguía hacía delante sin decir ni pizca de palabra para no preocupar a nadie. ¿Cuánto sufrimiento se hubiera ahorrado aquel niño si no se hubiera callado? 

Sin embargo, en esta sociedad enseñan a callarse, a silenciarse, a no dejarse defender con el don de la palabra. Enseñan a que si gritas lo que te está ocurriendo eres un débil o un chivato. ¡Qué pena! Qué pena de pensamiento social tenemos inculcado en pleno S.XXI. 

Me pregunto cuántos pobres niños y niñas sufren igual o más que yo en su infancia y en su adolescencia. Qué tropelía, qué atropello ante aquellos seres que solo buscan encontrarse a ellos mismos aunque sus gustos no formen parte de la caja. 

¿Qué caja? La caja social en la que nos quieren lobotomizar a todos y que todos seamos iguales, pero ¿Qué hay más preciado que una sociedad y personas con diferentes visiones de la realidad? ¿Por qué querer que todos seamos fotocopias? Es por miedo. 

«¿Miedo a qué?» me preguntarán: Miedo a lo distinto, a lo diferente, a lo nuevo, a lo adverso e infinidad de sinónimos de lo innovador y de las ganas de cambio, de las ganas de búsqueda de nuevas formas y caminos de una mejor sociedad, sin tanto suicidio, sin tanta víctima provocada, sin tanta falta de valores y derechos. Con un grito hacía la paz y hacia la libertad sin miedo a la opresión. 


José Manuel Bernal López

No hay comentarios:

Publicar un comentario

«Marginalidad»

 Marginalidad  La realidad de la marginalidad es más dura de lo que cuentan, de lo que aspiran a creer aquellos desalmados que nunca la han...